Descripción
Constantemente se nos invita a enfrentar el futuro con una actitud positiva y confiada. Se trata de un nuevo mandamiento moral que todos deberíamos cumplir, pero que corre el riesgo de conducirnos a la parálisis y al conformismo.
En este lúcido ensayo, Mara van der Lugt contrapone a ese optimismo banal los efectos transformadores de un sano pesimismo. Lejos de la resignación o el cinismo, el pesimismo puede ser una forma de lucidez que impulsa la acción, el coraje y la responsabilidad. Inspirándose en pensadores que van desde Mary Shelley a J. R. R. Tolkien, desde Schopenhauer a hasta Albert Camus, Van der Lugt nos invita a luchar por el cambio sin certezas, sin esperar más recompensa que saber que hemos hecho lo que nos corresponde como agentes morales en un tiempo de transformación.










